Rotular Uno, o Rotularlos Todos: Taller de Gráficos de Vehículos se Especializa en el Éxito A Pedido

Wrap One   |   Anaheim, Calif.

Wrap One en Anaheim, California, empezó en el año 2006 con un simple pedido. Un cliente le preguntó a álex Pérez si su taller de letreros podía colocar gráficos grandes en un vehículo. álex dijo que sí, y pronto sus clientes empezaron a preguntarle si podía cubrir un vehículo por completo. “Ahí supimos que íbamos por buen camino”, dice Pérez.

Ahora, Wrap One tiene un equipo de siete trabajadores en un taller de 232 metros cuadrados. Ellos se especializan en rotulación de flotas, camiones de comida y vehículos de servicios, rotulando desde uno hasta 35 vehículos por proyecto.  

Para poder con todas las impresiones de gráficos, Pérez eligió los equipos de impresión digital de formato ancho de Roland, adquiriendo primero una SOLJET XC-540, y posteriormente una SOLJET Pro 4 XR-640 de 162 cm. “Nuestras impresoras/cortadoras SOLJET son auténticos caballos de batalla. Se mantienen fuertes aunque pasen los años”, dice.

“Cuando trabajo con mis Roland, me digo a mí mismo, ‘así es como todo esto tiene que ser’”

 La calidad del diseño y producción de Wrap One les ha hecho ganar varios clientes de alto perfil. Cada año rotulan los autos de seguridad (pace cars), muros y pilares en el Fontana Speedway. También rotulan vehículos para Disney. Además, ellos rotulan vehículos de servicio y de estacionamiento para Los Angeles Angels of Anaheim, así como los nuevos SUV entregados a los jugadores.  

Wrap One también apareció en el programa Modern Marvels del History Channel; diseñando, imprimiendo e instalando una rotulación colorida para un camión de comida de macarrones con queso.

Para mantener la calidad alta y consistente, Wrap One confía exclusivamente en las tintas Roland. “Probamos al principio con tintas de otras marcas, pero la calidad no era buena”, dice. “Ahora usamos tintas Roland y todos dormimos tranquilos”.

Pérez también aprecia el bajo costo de mantenimiento y la facilidad de uso de sus equipos Roland.  “Otras impresoras que tuve requerían entre 30 y 40 minutos para calentarse”, dice Pérez. “Cuando trabajo con mis Roland, me digo a mí mismo, ‘así es como todo esto tiene que ser’”.