J Signs

A La Vanguardia de los Cambios en Long Island, New York

J Signs   |   Patchogue, New York

Jerome Morello, propietario de J Signs in Patchogue, New York, Estados Unidos, ha sido testigo de muchos cambios desde que su padre inauguró dicho taller en 1979. Últimamente los cambios han sido consecuencia de la pandemia de la COVID-19, pero ya antes su comunidad había sufrido y se había recuperado de huracanes y crisis económicas. Muchas cosas han pasado en los más de 40 años de actividad del taller.

Hablamos con Jerome sobre las raíces de su empresa, cómo enfrentan la crisis reciente, y qué trae el futuro para este histórico taller.

¿Cómo empezó J Signs?

Mi padre, Jerome Morello, fundó la empresa en 1979. Al principio mi padre hacía las letras y el pan de oro a mano. Crecí en este negocio trabajando durante los fines de semana y los veranos.

Luego de terminar la universidad trabajé para Grumman Aerospace por dos años. Cuando los gráficos de vinilo empezaron a tener relevancia, mi padre solía pedirme venir después de mi trabajo para ayudarle a usar una computadora. Para cuando empecé a trabajar aquí a tiempo completo, sabía todo aspecto del negocio.

¿Qué es lo que ha sido más útil para usted al haber crecido en el negocio de los gráficos?
Creo que es en verdad importante para un propietario saber hacer de todo. Aún estamos muy arraigados a la tecnología, y es de mucha ayuda entenderla al igual que la creación de letreros, las instalaciones, y el servicio al cliente.

“Con los años descubrí que las nuevas tecnologías nos fuerzan a evolucionar y tenemos que estar al día con lo último y mejor para mantenernos competitivos”.

También, después de todos esos años, tengo la perspectiva de ver tendencias con el tiempo. Uno puede darse cuenta que el neón ha regresado. Es un aspecto “retro” para algunas de las nuevas tiendas. El neón aún requiere de muchos cuidados pero ahora puede ser simulado con la tecnología LED, lo cual nos permite ahorrar. Haber aprendido sobre el neón hace años hace más fácil trabajar con éste ahora.

¿Qué equipos tienen ustedes en su área de producción en la actualidad?
Tenemos seis dispositivos de inyección de tinta Roland DG, incluyendo dos impresoras/cortadoras de formato grande TrueVIS™ VG2-540 de 137 cm que compramos este año. También tenemos dos SP-540V, una SOLJET XR-640 y una VersaEXPRESS RF-640. Nos gustan las impresoras Roland DG porque las hemos usado desde que empezamos. Son fáciles de usar y funcionan muy bien. Las impresoras de otras marcas no nos han sido de utilidad. También tenemos cuatro cortadoras dedicadas y un sistema de impresión térmica.

Con los años descubrí que las nuevas tecnologías nos fuerzan a evolucionar y tenemos que estar al día con lo último y mejor para mantenernos competitivos

Cuéntenos sobre su local. ¿Cómo está configurado?
Mi padre y yo construimos juntos este local, y hemos estado aquí desde 1987. Tiene dos pisos y 446 m², con dos diseñadores trabajando en el segundo piso y cuatro diseñadores y productores en el primero. Cada uno tiene una impresora para trabajar, así que nunca hay un momento en el que un diseñador no pueda trabajar debido a que alguien más está usando una impresora. Tenemos un total de siete empleados a tiempo completo, y contamos con nuestra propia flota de camiones grúa.

También tenemos nuestros propios servidores. Todos los archivos que creamos para nuestros clientes están en nuestros servidores, tanto aquí en nuestro local como en uno de respaldo fuera. Nuestro encargado de TI mantiene la información de nuestros clientes y podemos acceder a cualquier archivo que hayamos creado para ellos. Nuestro ‘pan de cada día’ es usar esos archivos de logotipos para ayudar a nuestros clientes a crear letreros adicionales. Ya que podemos acceder fácilmente a los archivos, a veces nuestros clientes nos piden enviarles un archivo vectorial para una publicación. Lo importante es desarrollar esas relaciones con la clientela.

¿Cuáles son las especialidades de su empresa y cómo ha evolucionado con los años?
Nos enorgullecemos de nuestra versatilidad. Hacemos letreros de PVC grabados y hacemos rotulaciones de vehículos, señalización de eventos, afiches, pancartas, letreros iluminados... Lo que nos pidan. He hecho probablemente un 80% de los letreros en la ciudad, lo cual me satisface mucho.

Al haber estado en este negocio por tanto tiempo, entendemos el criterio arquitectónico general para cada municipalidad de Long Island. Por ejemplo, si nos movemos hacia el Este, hacia los Hamptons, tenemos que ser conservadores con los letreros. Cada ciudad tiene determinados criterios y establece cómo sus letreros tienen que ser diseñados y producidos.

Trabajamos con empresas de todos los tamaños, y producimos muchos letreros para restaurantes. Así que si un cliente viene a decirnos que está abriendo una cervecería artesanal, lo primero que le preguntamos es “¿dónde está su local?” Lo siguiente es comunicarnos con las autoridades de la ciudad. Algunos locales se encuentran en distritos históricos D1, y podemos crear letreros demasiados modernos allí.

Cuando hemos definido los parámetros según lo establecido por el municipio, recorremos el local del cliente, hablamos sobre ideas de conceptos y determinamos un presupuesto. Luego nos sentamos con el cliente y su arquitecto y diseñamos todo desde el logotipo hacia arriba. Atender estos detalles nos ahorra mucho tiempo y dinero; si no terminaríamos diseñando algo que nunca sería aprobado por la junta de evaluación arquitectónica.

¿Qué consejo le daría a otros propietarios de talleres?
El mundo ha cambiado mucho en lo que concierne a lo rápido que la gente desea que sus productos sean producidos y entregados. Si un taller puede cumplir con esos plazos breves, podrá mantenerse en actividad. Si no es capaz de cambiar y adaptarse, no sobrevivirá.

También hay que tener cuidado con cómo se fijan los precios de los trabajos. Hay mucha competencia, pero si sus trabajos tienen precios muy bajos, el negocio no durará mucho.

Algo que hacemos constantemente es apoyar a nuestra comunidad. Patrocinamos equipos de ligas menores y tratamos de ayudar a todas las empresas sin fines de lucro que vengan. También nos tomamos tiempo en crear pancartas de cumpleaños, letreros de bienvenida para personal militar, y letreros de graduación. Nos gusta ayudar a que la gente celebre.

¿Cómo ha afectado la COVID-19 a su negocio?
Antes de la pandemia yo no estaba generalmente involucrado en mucho de lo que es creación de letreros. Pero como fabricante de letreros, nuestro taller fue considerado negocio esencial desde el principio y, con menos personal disponible, tuve que hacer más de ese trabajo yo mismo.

Hemos estado haciendo muchas impresiones para hospitales. Necesitan muchos letreros para sus instalaciones existentes y recientemente creadas, desde marcadores de pisos y números de habitaciones hasta señalización direccional y etiquetas de cuartos de lavado.

Mientras todos nos adaptamos a la ‘nueva normalidad’, a veces estoy trabajando en el mostrador de la tienda, así que es algo bueno que conozca bien este negocio.

Estamos haciendo bastantes letreros de recojos en banqueta y de distanciamiento social. La pandemia ha cambiado todo por completo.

¿Cuáles cree usted serán las nuevas tendencias en letreros?
Yo creo que eventualmente todo tenderá a la señalización dinámica digital. Los nuevos letreros serán kioscos con diferentes mensajes: ‘usted está aquí, y esto es lo que está cerca’, y cosas así. La tecnología está cambiando y se está volviendo mucho más interactiva. Uno ya lo ve con las alertas Amber o Silver: la información está en las pantallas. La gestión de contenidos de señalización también está cambiando significativamente.